Gengis Khan, cuyo verdadero nombre era Temüjin, nació alrededor de 1162 y murió en 1227. Sigue siendo una de las figuras más destacadas de la historia mundial. Fundador y primer Gran Kan del Imperio mongol, unificó las tribus nómadas de la estepa mongola antes de construir el imperio contiguo más extenso de la historia. Guerrero temido, estratega excepcional y legislador visionario, Gengis Khan sigue siendo una personalidad a la vez fascinante y compleja. Su dimensión espiritual, a menudo menos conocida, forma sin embargo parte integral de su trayectoria: fue con la convicción de un destino divino como condujo sus ejércitos a través de Eurasia.
La religión de Gengis Khan está claramente identificada por las fuentes históricas: era tengrista. El tengrismo es una antigua tradición espiritual de Asia Central y Siberia, centrada en el culto a Tengri, el Cielo Eterno Azul, divinidad suprema de la cosmología mongola. Este sistema de creencias combina animismo y chamanismo: invita a honrar a los espíritus, a preservar el equilibrio entre el ser humano y su entorno natural, y a recurrir a un chamán, hombre o mujer santo, cuando se manifiesta un desequilibrio en el mundo.
Gengis Khan se adhería plenamente a estos tres principios fundamentales. Más aún, llegó a pensar que Tengri le había concedido personalmente un destino excepcional: el de gobernar el mundo. A medida que sus victorias se multiplicaban y el imperio se expandía, él y su entorno interpretaron esos éxitos como la señal del suu, término mongol que designa la gracia o el favor divino concedido por el Cielo. Los Grandes Kanes eran vistos así como soberanos portadores de un mandato celestial, legitimados por el propio Tengri para ejercer su poder sobre la tierra.
Esta creencia no fue solo una convicción individual aislada: se prolongó durante varias generaciones después de él. El tengrismo siguió siendo la espiritualidad central de la familia imperial mongola hasta la conversión al islam, en el siglo XIV, de su descendiente de quinta generación, Özbeg Khan.
Si Gengis Khan era personalmente tengrista, también es conocido por la política de tolerancia religiosa que impuso en los territorios conquistados. En lugar de obligar a los pueblos vencidos a adoptar sus propias creencias, eligió respetar sus prácticas espirituales. Budistas, cristianos nestorianos, maniqueos, taoístas y musulmanes podían así practicar libremente su religión en el Imperio mongol. Los líderes religiosos incluso se beneficiaban de una exención fiscal concedida por el conquistador.
Esta tolerancia no respondía necesariamente a un ideal filosófico abstracto: también obedecía a una lógica de gobierno muy pragmática, en un imperio inmenso y multiétnico. No por ello deja de ser históricamente notable para la época. Ninguna fuente fiable indica que Gengis Khan se hubiera convertido personalmente al budismo, al cristianismo o al islam. Las conversiones a otras religiones conciernen únicamente a sus descendientes posteriores, y no al propio Gengis Khan.
La religión de Gengis Khan no es conocida públicamente. Hasta la fecha, Gengis Khan nunca ha mencionado oficialmente sus creencias religiosas.